Me siento acompañada

29 jul. 2016

Fin de curso



Por fin....Vacaciones¡

Atrás quedaron las clases y el trabajo de todo un curso que ahora trato de poner en orden, pero con este calor, hasta eso se me antoja un gran esfuerzo.

Ha sido un año intenso donde he aprendido muchas cosas, además de los buenos momentos vividos que no los cambio por nada.  Y pensando en esos momentos, hoy quiero enseñaros cada uno de los trabajos realizados que están llenos de recuerdos...  





 










Descubriendo el punto escapulario, el punto de relleno y los bodoques


Trabajando el punto de realce y el punto de araña





Dibujando con ruedas festoneadas y punto de tallo






 La magia de ver la tela cambiando de color... Bordado suizo




 Aplicaciones superpuestas y cadenetas por doquier









 de vuelta a la infancia...Punto de cruz


Un gran descubrimiento para mí... el ganchillo








Hardenguer...aprendiendo a usar el bastidor






Conseguir diseños como estos utilizando el punto espíritu, la pata de oca y el punto de rosa.






Vainicas... o la vuelta al colegio de las monjas





Aún no he terminado, me queda este último trabajo de bordado por acabar, pero es que con este calor, no apetece coger la aguja. Me lo llevaré de vacaciones...






Aún no sé que haré con todas estas piezas sueltas, pero ya se me ocurrirá algo... se admiten sugerencias¡¡¡  Entre tanto, cierro por vacaciones, pero no dejaré de rebuscar telas allá por donde vaya...













7 jun. 2016

Estuche

Holaaaaaaaaaa....ya,ya se que ahora se acercan las vacaciones escolares, pero en un estuche siempre puedes guardar muchas cosas, no solo lápices, así que voy a haceros un pequeño tutorial de este original estuche.






Materiales:
1 cremallera de 18 cm
Tela exterior de 20 x 20 cm
Tela interior de 20 x 20 cm
Entretela adhesiva 20 x 20 cm
2 trozos de cinta o bies de  8 cm



Planchar la tela del forro a la entretela adhesiva



Coser la cremallera por un lado a la tela exterior


Y también la tela de forro con la entretela.  A 1 cm de la cremallera, colocar una de las cintas doblada a la mitad hacia el interior de la tela.  En el lado contrario de la tela, y a la mitad de la misma, colocar la otra cinta doblada del mismo modo.


Doblar los dos extremos de ambas telas y coserlas al otro lado de la cremallera.



A continuación, cerraremos un lateral colocando la cinta situada en la mitad de la tela sobre la cremallera, alineamos el forro y cosemos todo junto.


Por el otro lado, encaramos las dos partes de la cremallera abierta, sujetamos con alfileres y cosemos dejando una apertura en la parte del forro para girar.


Et....Voilà¡¡¡¡


Y así nos queda abierto


Espero que os haya gustado y os animéis a hacer uno, seguro que no hacéis uno solo...

Os deseo una Feliz semana, yo aquí sigo entre mis telas....

Rosa.

11 may. 2016

Manta de sofá




En estos días lluviosos, ¿a quién no le apetece tumbarse en el sofá y taparse con una mantita?

Hoy quiero enseñaros esta que hice "con efecto patch" pero que en realidad es una sola tela, y contaros su historia, porque detrás de cada labor siempre hay una historia.

Como cada verano en vacaciones, me gusta ir al mercadillo que semanalmente montan en el pueblo, algo que no disfrutamos los que vivimos en grandes ciudades; y como siempre, me gusta acercarme a la parada de telas y retales.  Allí descubrí este retal de motos y bicicletas con aire retro... me pidieron 5 euros por un trozo de tela de 135 x 140 cm.  Al llegar a Barcelona de nuevo, decidí que haría una manta de sofá para mi pareja, un apasionado de las motos.

Solo tuve que comprar la trasera, que también usé para el marco del quilt, la guata, y el bies para cerrar las tres piezas.

El bies lo cosí en zig-zag con hilo de color naranja para que destacara sobre el negro del bies.



Como acolchado, me dediqué a coser a mano, puntada a puntada, haciendo una bastilla, todos los bordes de cada una de las casillas. 
Esto le dio un efecto volumen a cada una de las cuadrículas, haciéndolas resaltar. También usé el hilo de color naranja para que destacara sobre el negro de los bordes de las casillas.  










 Y así quedó por detrás


Ahora la he colocado sobre la cama para que pudiera verse completa en las fotos, pero desde que la terminé está "instalada permanentemente" en el sofá para arroparnos los días de frío y lluvia.

Y esta es la historia de como un simple retal llegó a convertirse en la pieza más querida de todos en casa.


 
Hoy me ha salido la entrada en modo "cuento", así que colorín colorado...esta entrada se ha acabado y solo deseo que os haya gustado.


Sed felices, yo espero encontraros entre mis telas.